viernes, 7 de octubre de 2011

YO TRABAJO EN EL AEROPUERTO

Me llamo Canela y soy una hembra de halcón
Trabajo en equipo formado por humanos y congeneres .
Hoy  hemos venido hasta esta zona de la costa poco accesible para los bañistas  barceloneses pero que pertenece a nuestros dominios de vigilancia  que muy bien custodiamos desde las alturas para hacer una exhibición .
Hoy queremos darnos a conocer a un grupo de humanos que  desconocen en que consiste nuestro trabajo.
Para nosotros halcones actores  han quedado lejos ya los días en que cazábamos.
Bueno no del todo  porque algunos de nosotros y nosotras  según demostramos actitudes todavía nos reclaman desde  acaudaladas estancias para colaborar ,  que nunca servir  a los humanos, nuestra nobleza nos lo impide.
Decía,  que, somos halcones actores . Representamos unas escenas que a muchos seres vivos su genética les dice que nuestra silueta recortada en el cielo es peligro inminente. Somos veloces  fuertes y temidos.
Nos hemos asociado con estos seres de dos patas pero sin alas que nos proporcionan comida según convenio.
Nosotros planeamos sobre unos espacios desde los que unas burdas imitaciones de enormes aves engullen y regurgitan constantemente  a estos que dicen ser nuestros amos, nada más lejos. Se creen tan poderosos y en cambio una simple paloma o pato que se les cruce y tenga la mala suerte de meterse por extraños agujeros  de tan mal diseñado avechucho , ya que ni siquiera se los comen, si no todo lo contrario, le sienta mal y a veces nada más levantar el vuelo ha tenido que bajar rápidamente echando humo y hasta dando trompicones  ¡que poca elegancia en sus movimientos ! y todo por una diminuta ave , que a duras penas me serviria a mi de tentempié. 
No somos mascotas falderas. Nos da lo mismo el humano con el que trabajamos somos compañeros de trabajo, no  amigos. Nosotros hacemos nuestra parte y ellos la suya, si por algún motivo el humano no se presenta  otro lo sustituye y mientras el sustituto cumpla con su parte nosotros cumplimos con la nuestra.
Tengo que reconocer que son muy disciplinados y a parte de esa protección que se ponen para que yo pueda acercarme y tomar lo que me he ganado, el zurrón que llevan consigo a la espalda va repleto de comida fresca 
Sólo tengo que levantar el vuelo , eso sí debo volar por encima de sus pájaros  y no interceptar su vuelo , ya que son tan torpes que hasta podrían chocar conmigo. Mi misión vigilar sus entradas y salidas pero desde las alturas y así represento mi papel y las aves que por error se podrían cruzar en su camino  ven nuestras silutas disuasorias y ya no entran en ese espacio al que le llaman aeropuerto.
Gracias a nosotros los halcones, los aviones que van con sus panzas repletas de humanos pueden levantar el vuelo o aterrizar sin peligro 
Perdonad por mis plumas algo manchadas pero es que he acabado de comer y esta bípeda  sin alas y con un ojo demasiado grande  no respeta nada.
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Y al tener a Canela   atrapando con sus fuertes garras mi protegida muñeca no he pedido evitar el recuerdo hacia aquel el hombre que con sus voz, su mágica voz y sus vivencias dejó en tantos y tantos jóvenes la semilla del amor hacía los animales.
Él fue   Cetrero Mayor de Castilla  actividad que desenterró de la noche de los tiempos y por eso se ganó el respeto y la admiración mundial , él fue el que dio la idea de que los halcones serían útiles en los espacios aéreos.
Un vídeo para recordarle.

3 comentarios:

Amelia dijo...

¡Hola Canela! Encantada de conocerte. La próxima vez que viaje desde el aeropuerto de El Prat, pensaré en ti y recordaré el gran servicio que haces previniendo posibles accidentes.
Gracias por los servicios que prestas a los humanos y que no conocemos.

ISABEL TEJERA CARRETERO dijo...

:) Amelia!

Necio Hutopo dijo...

A mi es que me ha encantado tu texto desde el punto de vista del ave... pero, sólo por meter al pesimista que llevo dentro..: Cuántos de estos halcones han acabado engullidos por un avión?